Útero y Feminidad



Nuestros recuerdos están almacenados en nuestras células, llevamos nuestra historia personal en los tejidos que nuestra conciencia va creando. En cierto modo, llevamos a todos y a todo, lo colectivo; todo está adentro y alrededor de nuestras células. 

Cristiane Northrup



Hasta ahora hemos definido al Síndrome Premenstrual como una afectación somato-psíquica, es decir, que una patología física como es la cervicitis crónica (inflamación crónica del cuello del útero) puede afectar a la psique y a las emociones, llegando incluso a producir cuadros de depresiones severas, ataques de pánico, agresividad, etc. Pero yendo más allá, entendemos que la propia inflamación es una somatización de ciertos aspectos psíquicos, es decir una afectación psico-somática. Por esta razón entendemos que paralelamente a la cura del órgano (útero) se recomienda hacer una cura a nivel psíquico, especialmente en lo referente a la feminidad, asunto relacionado íntimamente a este órgano.

Un aspecto muy limitante de la feminidad son la cantidad de abusos sexuales (más o menos sutiles) que las mujeres sufrimos desde tiempo ancestrales.

Otros condicionantes son ciertas sentencias que ilustran el tipo de educación sexual que muchas niñas reciben desde tempranas edades. Por ejemplo, frases como: “Siéntate con las piernas cerradas”,  “¡No te toques ahí, eso es de cochinas!”. Estas representaciones de enorme poder, entre otras, actúan como sustrato en el inconsciente social reproduciendo mandatos violentos de género y dificultando el disfrute de la experiencia autoerótica de niñas y mujeres.

También está la “lucha interna” entre la mujer que biológicamente se siente programada para desarrollar su instinto de procreación y al mismo tiempo ha de adaptarse a una sociedad en la que la mujer trabaja fuera de casa, la independiente, la muchas veces soltera, la que quiere desarrollar sus propios proyectos de vida. En este aspecto cabe preguntarse si el movimiento feminista enfocó bien sus esfuerzos, si en su búsqueda de la igualdad de los derechos de la mujer con los del hombre, no ha dejado por el camino el gran asunto de la maternidad y al mismo tiempo de la feminidad.

A cuento de todo esto añadimos un artículo que hemos encontrado en La Nube de Julia. Entendemos que lo que aquí refiere a la endometriosis se puede extender al “Síndrome Lolas” en general, ya que la endometriosis es uno de sus efectos:



Hace mucho tiempo que quería transmitir mi experiencia como mujer que ha padecido endometriosis.

Me diagnosticaron endometriosis en el 2006, durante una beca Erasmus en Portugal. Los síntomas, como muchas sabréis, eran fuertes dolores en el vientre durante la menstruación/ovulación y durante largas temporadas sin encontrar relación directa con una fase hormonal. Sentía mucho cansancio y cuando el dolor era agudo mi ánimo decaía bastante. Me recetaron la píldora anticonceptiva y se valoró intervenirme quirúrgicamente, aunque yo lo desestimé. La píldora ayudó a que la endometriosis no fuese a más, pero los efectos adversos de ésta, como empeoramiento de la circulación, hinchazón… Me hacían pensar que si encontraba otro tratamiento la dejaría de tomar. 

Me gustaría añadir que el dolor era, y creo que es para muchas mujeres, el peor síntoma. Un dolor agudo insoportable que podía disminuir con medicación muy fuerte.

En el 2007 la asociación de “Endometriosis: Mujeres informando” contactó conmigo porque buscaban una psicóloga colaboradora en su foro de atención a mujeres con esta enfermedad. Yo no sabía si podría afrontar el puesto ya que no conocía a fondo la enfermedad, pero acepté y comencé a recabar información actualizada. Me di cuenta que la endometriosis es una enfermedad absolutamente ligada con la feminidad y con las experiencias que hemos tenido en nuestra vida como mujeres. El tipo de personalidad asociado es el de mujeres perfeccionistas y exigentes. Con mucha tristeza entendí que dentro de mi vivencia (y la de muchas mujeres con esta enfermedad) había una parte de mí que rechazaba mi feminidad, ser mujer y mi idea de lo que conllevaba.

Según la Dra. Christiane Northrup en Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer, la endometriosis es la enfermedad de la competitividad, que aparece cuando las necesidades emocionales de la mujer compiten con su funcionamiento en el mundo exterior. La endometriosis surge como una manera de atraer la atención hacia el problema. El Dr. David Redwine, especialista en endometriosis, concluye que una forma de proteger a la mujer frente a esta enfermedad sería un trabajo y un entorno personal que no requieran una división entre la mente y las emociones. Todas las mujeres deberíamos examinar cómo nos sentimos realmente por el hecho de ser mujeres.

Los estudios del sistema inmunitario con mujeres con endometriosis sintomática demuestran que estas mujeres suelen producir anticuerpos contra sus propios tejidos. Esto significa que en algún plano profundo, la mente de su pelvis rechaza aspectos de sí misma.

Después de investigar sobre la endometriosis y aconsejar a otras mujeres mediante la asociación, me di cuenta que tenía que ponerme manos a la obra. En mi terapia comenzamos a tratar momentos delicados de mi infancia, la relación con mi madre y mi personalidad forjada durante tantos años. Además, estudié también cómo podía tratar la endometriosis a través de la alimentación y comencé una dieta bastante estricta. Dejé de tomar la píldora y me comprometí de lleno con la causa. Dejé de comer carne, huevos, sólo algunos pescados. Eliminé de mi dieta las harinas refinadas, el azúcar blanco, y lo que más me costó, dejé de tomar leche y sus derivados. Miraba en las etiquetas de los alimentos si contenía trazas de leche. Consumía productos ecológicos y muchas verduras.

Mantuve esta dieta durante 9 o 10 meses, hasta que en Julio del 2010 supe que estaba embarazada. Los ginecólogos no lo podían creer, ni rastro de endometriosis, ningún quiste, había desaparecido.

Esta es mi experiencia y no quiero decir que funcione a todo el mundo, en mi caso, mi personalidad exigente y constante ayudó a que me comprometiera de lleno con la superación de esta enfermedad. Lo deseé y puse toda mi energía en ello. Actualmente, tengo una hija de dos años y sigo sin rastro de la endometriosis que me trastornó durante un tiempo.


Adjunto links interesantes:

Libro que estudié:



Charla sobre endometriosis y nutrición:


Estudio sobre endometriosis, nutrición y metabolismo:



5 comentarios:

  1. Buenisimo el articulo...muy interesante. Expresa muchas emociones compartidas. Gracias

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    1. El útero es un órgano poco cuidado por la medicina porque no es órgano vital, sin embargo es esencial para gestar la vida, además el estado de salud del útero está relacionado con la calidad de vida de la mujer, cosas que normalmente se achacan a las hormonas ováricas en realidad ya se ha demostrado que son temas del útero (esto supone un cambio de paradigma). Es esencial que se tome conciencia de la importancia de cuidar y preservar este órgano.

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  2. ¡Wow! Bueno soy médica pero no especialista en ginecología, cuando una vez leí sobre endometriosis (hace muchos años) pensé que tal vez ese era el problema a mis intesas dismenorrea, hipermenorrea y síntomas físicos asociados (evacuaciones blandas, el dolor típico de garganta a días muy cercanos de la mentruación, era una señal de debilidad inmunológica) pero la verdad que en mis ecogramas pélvicos no salió nada, aunque nunca consulté a ginecólogos por dismenorrea, pensaba que ese dolor era normal, en mi familia, me daban análgesicos para controlar el dolor, ahora comprendo después de tantos años lo que el útero manifestaba y lo que tanto problemas me ha dado SPM, irritabilidad y depresiones premenstruales. Recuerdo que el dolor postoperatorio de mi única cesárea fue difícil de controlar con el medicamento que indicó la especialista acetaminofen + tramadol, no me calmó dolor de herida en útero, lo hizo fue el antiinflamatorio Diclofenac, quiero resaltar que acetaminofen tiene más efecto analgésico. Estoy muy contenta que ahora se hable más de estos problemas de salud que nos han afectado a varias mujeres del mundo. ¡Saludos !

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    1. No está muy claro el origen de la endometriosis, pero muchos de los casos podrían deberse también a un problema de origen inflamatorio. Hay algunos aspectos en común.
      Un cariñoso saludo, Verónica.

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  3. Disculpen errores y ¡Gracias por este blog de Síndrome Ptremenstrual !

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